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Enero 2003
Down Under-JazzAhead up!
Enero y febrero son meses fríos
aquí en Austria, pero en Australia se toca el Jazz con calor.
Heinz von Hermann, saxofonista y flautista de Salkammergut, estuvo
de gira como solista. En Melbourne, en el primer club de Jazz para
no fumadores del Hotel Rydges, tuvo lugar un evento muy especial.
Junto con el baterista y percusionista brasileño
Carlos Ferreira, el pianista Bob Sedergren y el bajista Nick Haywood
hicieron entrar en calor al público concurrente.
En el Festival de Jazz en Wagga Wagga, que tuvo lugar con ocasión
del día nacional australiano, el slogan era: Remember.....it's
Jazz, it only happens once.
Heinz von Hermann, acompañado por una banda rítmica
lugareña, fue la estrella de la noche; ¡televisión,
prensa y localidades agotadas!
En el viaje de retorno hizo una escala en el club de Jazz de Singapur
"Southbridge”, en donde recibió ovaciones de pié
por su performance como saxofonista, y donde pudo establecer contactos
para el futuro. Una vez mas, JazzAhead hizo una gira mundial en
calidad de embajador del jazz austriaco.
Jazz Ahead Trio en Vietnam,
Tailandia y en las Filipinas
¿Jazz de cámara?
¿Qué se entiende bajo eso? ¿Cómo se
llama en vietnamita? ¿Y les gusta a los tailandeses?
Heinz von Hermann viajó con su trio al sudoeste
asiático a inicios de diciembre del 2002. Con Erwin Schmidt
en el piano y Ulli Langthaler al contrabajo. Él mismo llevó
su famosa flauta dulce negra y su saxofón tenor. ¡Eso
fue Jazz del bueno en tierras asiáticas! En el festival EU
de Hanoi se oyeron hasta la calle las ovaciones de 800 espectadores
en el "Youth-Theatre".
Los músicos de JazzAhead, como en todas sus giras de ultramar,
ofrecieron Charity-Workshops. Los estudiantes del conservatorio
de Hanoi ya conocían a los músicos de su gira del
año 2000 y se alegraron de aprender cosas nuevas del Jazz
"austriaco".
También en la bella y repleta sala de conciertos del conservatorio
de Ho Chi Minh City - la antaño soñolienta Saigón
- los músicos tocaron un jazz tan bueno que el sólo
oirlo era un placer, y el público escuchaba tan concentrado
que se hubiese podido oír caer un alfiler. El aplauso, en
cambio, fue ensordecedor. Luego, Heinz von Hermann tocó con
una banda en el club "Carmague", sorprendiendo a los jóvenes
músicos y al público con la vitalidad y variedad de
su música - incluso después del largo concierto estaba
tan en forma como los jóvenes y en realidad más joven
que estos.
De Vietnam seguimos a Tailandia. El famoso club de Jazz "Sundowner"
en el hotel mas importante de Bangkok - el Imperial Queens Hotel
- fue el lugar adecuado para ofrecer a un público selecto
este jazz de primera calidad. Los estudiantes del conservatorio
Mahidol fueron aprendices entusiastas. A continuación, el
trío tuvo el honor de tocar en la fiesta en honor del 75.
aniversario del rey Bhumibols, que tuvo lugar en el Tongsai Bay
Hotel en Ko Samui. Esto fue una experiencia muy especial. Sobre
todo, porque el Trio recibió las notas del himno nacional,
pudiéndolo tocar cuando el público presente lo entonó.
Las playas de golfo tailandés invitaron a los músicos
a relajarse y recuperarse, pero por poco tiempo... El viaje continuó
a Manila en las Filipinas. Las localidades del concierto en "Monks
- Dream", un club de jazz que desearíamos tener en Europa,
estaban agotadas, y músicos filipinos, una cantante y un
baterista participaron en una Jamsession final. El concierto de
cierre de la gira fue en la fiesta de navidad de la "Philippine-Austrian-Culture-Society"
en el Mandarin Oriental Hotel.
Esta gira volvió a demostrar una vez más que el Jazz,
si se ejecuta bien, entusiasma a los oyentes, da alegría
y tiene swing. ¡También sin percusión! A mi
me gustó, y a JazzAhead también.
El Heinz von Hermann JazzAhead Trio agradece a:
El ministerio de relaciones exteriores, los embajadores austriacos
Dr. Müllner, Dr. Znidaric, Dr. Krepella, Sr. Martin Allgäuer,
Sra. Hang, Cónsul Ha Duc, Sr. Ingo Koller, Sr. Thorsten Eisingerich,
Marcus Strieby, Günther Innerlohinger, Sr. Ernst Rössler,
a todo el Tongsai Bay Hotel, Sr. Ulbrich, Stella Gonzales, Sr. Kramer
de Lufthansa, Sr. Gaiberger y sobre todo a nuestros amigos Ted y
Joshua.
(top)
Steve Loewy, All Music
Guide
Crítica del disco Life in L.E.
Esta grabación, con sus versiones creativas
y provocadoras del Mainstream Jazz moderno, fascina desde el primer
momento. Tocando una mezcla de piezas standards y originales, el
saxofonista Heinz von Hermann lleva a este quinteto poco conocido
por un terreno musical bien frecuentado. Junto con sus colegas Andy
Haderer, trompeta, Erwin Schmid, piano, Uli Langthaler, bajo y Bruno
Castellucci, percusión, logran tocar el alma de lo mejor
del Hard Bop. Ya sea von Hermann o bien Haderer quien toque Ground
Blues o la sensacional sobreposición de ritmos en el
honroso Tribute to Dr. John, estos señores muestran
que están conscientes de la tradición del jazz y que
han hecho bien sus tareas en este respecto. Este disco, con un tiempo
de grabación holgado y un sonido decente, es desde cualquier
punto de vista un ganador.
(top)
Jazzpodium Setiembre
2002
Heinz von Hermann Quartett NAPO
And The Giant Flute Mons Records MR 874-350
por Rüdiger Böttger
Si tuviese que enumerar a los mejores jazzistas
europeos que tocan desde hace decadas atrás hasta hoy en
día, estaría entre los primeros en la lista el saxofonista
y flautista Heinz von Hermann. Este músico no sólo
ha sido un solista importante para varias famosas Big Bands (en
la Peter Herbolzeimers Rhythm Combination & Brass lo sigue siendo).,
también representa, con los combos que ha formado, desde
duos hasta quintetos, un enriquecimiento imprescindible de la escena
intercontinental de jazz. Heinz von Hermann demuestra nuevamente
su importancia con la publicación de este disco, producido
junto con Erwin Schmidt en el piano, Uli Langthaler en el bajo y
Bruno Castellucci en la percusión. Como dice el título,
podemos oir a Heinz von Hermann tocando la flauta (bajo, alto y
b) en composiciones de Thad Jones ("Three in one"), Victor
Feldman ("Joshua") y standards desde Harald Arlen hasta
Irving Berlin. Además podemos oir obras propias de Heinz
von Hermann ("You stepped on my flute", "Crocus",
"Giant flute"), que confirman al flautista como un compositor
de importancia. Todo esto es presentado a un alto nivel por el cuarteto
"straight ahead". Quién no sigue el ritmo
con el pie cuando oye Limehouse Blues, está o
muerto o es un vanguardista - dice Klaus Schulz en sus liner
notes, las cuales, por su factor de información y diversión,
justificarían por si solas la compra del disco. Pero ahí
está además esa música con ese swing endiablado,
interpretaciones que definen ultimativamente el tema "flauta
en el jazz".
PS: Napo es simplemente el nombre de un pato, un animal doméstico
de Hermanns que está al parecer fascinado de "Giant
Flute".
Flachgauer
Nachrichten
8 de mayo de 2002
Un verdadero producto de exportación en materia de Jazz
Heinz v. Hermann´s Jazz ahead Quintett tocó
en México los corazones de losmúsicos. Esta vez estuvo
acompañado por la cantante Inés Reiger.
La embajada austriáca en la ciudad de México había
hecho los contactos necesarios para esta gira. Junto con el núcleo
del grupo (H.v. Hermann, Uli Langthaler, Erwin Schmidt) viajaron
Inés Reiger y el baterista Christian Salfellner. El inicio
de la gira de diez días lo marcó un concierto con
localidades casi agotadas en la sala de Conaculta (Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes) en la capital. "No sólo
hubo aplausos de pie luego de tres extras; la gente, desde adolescentes
hasta ancianos, realmente estaba emocionada³ cuenta la manager
Katrin Kowalski. Es que el público latino es diferente, es
muy emocional. Por ello, según Kowalski, parece extraño
que solo haya una escuela de Jazz en la capital. El quinteto austriaco
dió un charity workshop en la Escuela Superior de Musica.
Heinz von Hermann, conocido Big BandLeader, incluso ensayó
con la Big Band de la escuela.
Otro concierto tuvo lugar en la vecina provicia de Morelos, en la
hacienda de Cortés, un antiguo molino de maiz hoy convertido
en hotel y centro cultural. En Puebla el quinteto fue precedido
por el cuarteto mejicano "Jazzificando". La gira fue redondeada
con un concierto en Meorelia, a cuatro horas al oeste de la ciudad
de México.
Actualmente el quinteto esta de gira por Alemania y Austria. En
su equipaje viaja el nuevo disco compacto "Napo and the Giant
Flute"
Allgemeine
Deutsche Zeitung für Rumänien
Por Martin Ohnweiler - 19 de octubre de 2001-10-30
... los austriacos entusiasmaron anoche desde un inicio al público.
Heinz von Hermann, a pesar de sus 65 años, ofreció,
junto con sus músicos del Danubio azul en parte mas jóvenes
pero igualmente experimentados, un Jazz con feeling latino condimentado
como la melange vienésa y fuerte como el Mocca del restaurante
Sacher cerca del Petersdom o la Adolfstraße. Sin embargo,
un kick extra lo dió la solista vocal del otro lado del oceano,
Judy Niemack. La discípula de Warne Marsh ya ha cantado con
Toots Thielemanns, James Moody y Dave Brubeck. Estaba de gira con
Heinz von Hermann y sedujo, de una manera imprevista pero consciente,
con una sola muestra de su arte al público en la sala de
conciertos, dándole un aperitivo de la presentación
conjunta del miércoles siguiente en el Transilivania-Night-Club.
(top)
Embajador
del Jazz
Salzburger Nachrichten
Por PAC, 22 de octubre de 2001-10-30
Aniversario número 65
del saxofonista y salzburgués por elección Heinz von
Hermann
Rara vez, durante las últimas 5 décadas, tuvo que
combatir Heinz von Hermann contra el aburrimiento. Ya sólo
la lista de los grandes del Jazz con los que compartió el
escenario da testimonio de una carrera variada. Pero esta no es
la única razón del saxofonista para mirar con satisfacción
su pasado en su sexagésimo quinto aniversario celebrado el
domingo pasado. "Lo bonito es que he convertido mi gran amor
en mi profesión. Así no tengo que compensar nada y
puedo ser una persona equilibrada."
Heinz von Hermann se enamoró de la música ya en los
años 50, cuando florecía en su ciudad natal Viena,
gracias a músicos como Fatty George, Friedrich Gulda y Carl
Drewo, una escena de Jazz que seguramente le llevaba cinco o diez
años al resto de Europa. Nadie podia predecir que el saxofonista
pasaría el resto de su vida como viajero. El destino lo llevó
por Italia, España, Francia, Noráfrica y más
tarde de vuelta a Alemania. Versatilidad y apertura eran necesarias
si se quería vivir de la música. Estas cualidades
llevaron a que Heinz von Hermann se convirtiese en un cotizado sideman,
que se sentía a gusto tanto en la orquesta Max Gregers Showorchester
como en el Peter Herbolzheimers Rhythm Combination & Brass o
como huesped en la orquesta filarmónica de Berlin, mientras
que de paso tocaba con grandes del Jazz como Stan Getz, Dizzy Gillespie
o Lionel Hampton. "Eso tiene que ver con la actitud. Es que
nunca toco para mi, sino para la gente. Y a ellos les tengo que
dar algo."
Ya hace tiempo que Heinz von Hermann culminó sus años
de viajero. Hace algunos años vive en Salzburgo, da clases
en Klagenfurt y toca en varias bandas propias como el quinteto Jazz
Ahead. En el futuro tocará una vez al mes con su Oy.Oy.Oy.-Big
Band en el complejo cultural Nonntal. No piensa en retirarse. Finalmente,
"la música también es un campo que nunca termina.
Y más tiempo toco, más descubro, cuanto aún
no sé."
(top)
Jazz
Zeit 9/2001-10-30
Clemens Panagl
"En Madrid toqué año y medio en
un club que contrataba continuamente invitados estrella como Lee
Konitz o Donald Byrd. Y yo tocaba en la banda de la casa. Esa fue
en realidad, musicalmente hablando, una de las etapas más
bellas de mi vida" recuerda Heinz von Hermann. Cuando el saxofonista
austriaco, con motivo de su sexagésimo quinto aniversario,
vuelve la vista hacia su propio pasado, aparecen muchas épocas
bonitas y otras menos bonitas. Heinz von Hermann, en sus largos
años de embajador del Jazz, no solo ha visto bastante mundo,
sino también puede remitir a un sinnúmero de encuentros
musicales con los grandes nombres del Jazz.
Todo comenzó en la Viena de los años cincuenta. "En
ese entonces había una pequeña pero muy buena escena
de Jazz con Uzi Förster, Friedrich Gulda o Joe Zawinu, que
seguramente le llevaba al resto de Europa cinco o diez años
de ventaja. Mi ídolo era Carl Drewo. Yo queria aprender a
tocar como él." En esos tiempos, ya sólo la pretensión
de querer ser saxofonista podía fracasar facilmente en detalles:
el mero hecho de conseguir un saxofón demostró ser
una tarea nada fácil para el futuro saxofonista. Igualmente
raros de encontrar eran partituras o discos actuales, mediante los
cuales se podría descubrir los secretos del Jazz. "Allí
ayudaron otros músicos. Fatty George me permitió pasar
por su club todos los días a la hora del calentamiento, y
siempre me enseñaba un par de trucos." Un motor especialmente
importante para la escena de Jazz vienésa era el pianista
Friedrich Gulda. "Él ya era una estrella internacional,
había viajado mucho y siempre traía los discos más
modernos de Nueva York, por ejemplo de Horace Silver y los Jazz
Messengers. Escuchar las novedades en casa de Fritzl era una cita
obligatoria!"
Sin embargo, Austria no retuvo a Heinz von Hermann. Primero fue
con Uzi Förster a Alemania, luego siguió un trabajo
con Herman Wilson. "A finales de los cincuenta aún se
podía vivir del Jazz en Alemania. Eso terminó de golpe
alrededor de 1960, ya que muchos clubes hicieron bancarrota."
La música se volvió más comercial, el Jazz
no era tan buscado, pero Heinz von Hermann no quería hacer
sólo música para bailar, "eso habría dolido
demasiado". Así que se fue de viaje, el cuál
lo llevó en los años siguientes a Francia, Noráfrica
y España. Luego de su vuelta a Alemania trabajo primero en
la banda de Max Greger, más tarde en las Big Bands de Paul
Kuhn y sobre todo de Peter Herbolzheimer, de la cuál aún
es integrante. En la lista de las estrellas para o con las cuales
Heinz von Hermann había tocado se podía encontrar
cada vez más nombres conocidos, desde Dizzy Gillespie pasando
por Maynard Ferguson hasta Gerry Mulligan.
Mirando hacia atrás, el cotizado sideman recuerda "varias
experiencias donde se podia decir que locura, eso fue'. En
aquel entonces, el contrato con Lee Konitz fue frustrante durante
tres semanas porque este tocaba absolutamente introvertido y no
lograba rimar nada. Y en algún momento a las dos de la madrugada
soltó de golpe cosas tales que sólo me quedó
pensar: me alegra haber podido vivir esto. Y aunque toque hasta
el fin de su vida tonterias, para mi siempre será un genio."
Hoy en día, Heinz von Hermann da clases de
saxofón de Jazz en Klagenfurt, mantiene proyectos de bandas
en formaciones pequeñas (por ejemplo un quinteto con el trompetista
Andy Haderer y el baterista Bruno Castellucci) así como la
Big Band salzburguésa Oy.Oy.Oy.-Big Band. Lo mas importante
- así la filosofía del salzburgués por elección,
es no tanto la autorealización como solista, sino la interacción.
"El Jazz recién comienza ahí donde me comunico
con alguien." Preguntas de estilo, si Bebop o Avantgarde, si
standards o composiciones propias, son mas bién secundarias.
"Importante no es qué es lo que hago, sino cómo.
Obras standard son para mi el punto de partida de mi expresión
personal. Esa es justamente la antigua especialidad de los jazzistas,
el que tomen piezas cuyo original a menudo puede sonar horrible
y que hagan de ellas algo propio. Algunas veces resulta, otras veces
no." Así que este sexagésimo quinto aniversario
definitivamente no es un momento para retirarse. "Naturalmente,
mientras tenga fuerzas, continuaré." Porque "la
música es un tema que nunca termina. Más sé
de música, más descubro que no sé nada."
(top)
Festival de Jazz EU - Atenas
/ Grecia
24. hasta 27. Mayo 2001
Tuvimos la maravillosa oportunidad de tocar como cuarteto en este
primer Festival de Jazz EU en Atenas. El festival fue organizado
por el Intituto de Cultura Sueco, y quisiera agradecer aqui sobre
todo a la Señora Frau Bodil Nordström por su incansable
trabajo con 13 bandas, incluyendo la nuestra. El cuarteto Heinz
von Hermann Jazzahead abrió la segunda velada. Estabamos
encantados de la atmósfera de la fábrica de vidrio
perteneciente a la Technopolis. El ambiente era precioso y la acústica
muy buena. Fuimos excelentemente atendidos por la representante
austriaca Gerlinde Paschinger. Ella y su esposo se preocuparon conmovedoramente
por nosotros, a pesar de que acababan de salir de los ajetreos de
su mudanza a Atenas. Transporte, Sightseeingtour, deliciosa comida
y un paseo nocturno por el puerto endulzaron los 4 dias de nuestra
estadía. El último dia estaba planeada una Jamsession
con la mayoría de las bandas, y nuevamente nos sorprendió
la afluencia de público. El Jazz es un magneto. Quizá
tuvo alguna relación con la entrada gratuita o el agradable
clima.....
Para mi como managerin fue este mi primer festival europeo grande
de Jazz. Lo disfrute mucho y deseo que participemos en más
eventos como este.
Crítica JAZZ
Stuttgarter Zeitung 23. 10. 2000
Todo excepto viejo.
Heinz von Hermann en Esslingen
Qué tono! Heinz von Hermann, con orgullosos 64 años
cumplidos, sigue dominando esa ejecución voluminosa en el
saxofón tenor que fue reemplazada, en los tiempos que adquirió
primacía la fusión, por un sonido más estrecho
y comprimido. Sin embargo, el polifacético músico
Bigband no hace de ello un culto, por lo que toca en el Esslinger
Jazzkeller con el quinteto "Jazz Ahead" piezas Bebop rápidas
y en el quinteto "Last Friends" toca con un sonido más
flexible, no tan amplio. No olía a nuevo el sótano
en la Webergasse, pero los sonidos eran todo excepto viejos, gastados
u hongeados. Heinz von Hermann permitió a su instrumento
respirar, susurrar y ronronear, y fue exactamente esta variedad
bien administrada la que convirtió su "Waltz for my
Satin Doll" (una variante en tres cuartos del clásico
de Duke Ellingtons "Satin Doll") en una canción
de amor llena de matices. Si se cansaba de tocar, lo reemplazaban
como solista el guitarrista Christian Havel o el pianista Erwin
Schmidt. A veces también el bajista Uli Langthaler o el baterista
Joris Dudli intervenian con un solo. Baladas, un alegre "Triocalypso"
con la flauta traversa de Heinz von Hermann, un encantador "Old
Folks" en duo de guitarra y flauta y otras piezas conformaban
un programa muy variado. Todas aquellas novedades revolucionarias
de las décadas de los 70 y de los 80, todos aquellos experimentos
y arreglos o estílos poco ortodoxos, todo eso ha pasado por
esa banda. Su swing pertenece al mejor mainstream, y fue un placer
escucharlos. ws
Crítica
JAZZ Zeitung 6 / 2000
por: Michael Scheiner
Heinz v. Hermann: Jazz ahead:
A Standard Treatment
Mons Records 874320
Pocas veces un título acierta tan adecuadamente. El "tratamiento
standard" del saxofonista y flautista Heinz von Hermann abarca
piezas Bebop y Swing, títulos del "Great American Songbook"
y dos composiciones propias. Se puede percibir el Swing y la sofisticación
antes de que un solo tono haya sonado, un solo tacto comenzado.
Algo así como una promesa, la cual es cumplida, totalmente.
Ya en la primera pasada, como nos promete en el texto del booklett
el músico y productor de sangre azul. El album es redondo,
está estructurado de una manera armónica. Comienza
con un picaresco arreglo del clásico "Stompin´at
the Savoy" y se despide del oyente, luego de una hora de atmósfera
relajada, con una delicada versión de Ellingtons "Caravan".
Entre ellos, clásicos en arreglos poco pretenciosos para
una formación Hardbop clásica con Andy Haderer (tp,
flh) como segundo ejecutor de instrumentos de viento.
(top)
Kritik Heilbronner Stadtanzeiger
3. Juni 2000
Fue una vez en New York
Jazz ahead en Cave Heilbronn
Por Michaela Adick
"Summertime", la 2788 ésima interpretación,
si es que basta. Es necesaria una buena porción de desvergüenza
vienésa y guiños para quitar de los hombros de los
músicos el peso de tener que rendir cuentas. Pero Heinz v.
Hermann, saxofonista y bandleader austriaco, no se deja amilanar,
al contrario: pasa a la ofensiva y les dedica a los goodies un disco
con el título ambivalente "Standard Treatment"
(tratamiento standard - alegría correspondiente). Para sorpresa
del público en el club de Jazz Cave 61 de Heilbronn este
concepto funciona, al menos en lo que respecta al "Summertime"
de Gershwin. El quinteto de Heinz von Hermann JazzAhead, conformado
por el exepcional trompetista Andy Haderer, el pianista Erwin Schmidt,
el bajista Uli Langthaler y por Walther Grassmann (bateria), le
da al swing. Surge una atmósfera densa, refinada por los
solos inacostumbradamente bellos en flauta (por H.v.Hermann), corno
y trompeta. No la atmósfera de un inofensivo dia de verano
en una pradera con florecitas, sino una escena del monstruo New
York City hirviendo bajo el sol, icluyendo desagües pestilentes
y alquitrán que se funde bajo el calor. Pero a pesar de todo
hay límites a este culto hacia lo retro. Por ejemplo, cuando
se subraya lo histórico, sin reflexión ni preocupación
alguna, en los así llamados originales. Entonces aparece
rápidamente la añoranza de más clásicos
verdaderos. Un deseo que es satisfecho por ejemplo con el clásico
de Stan Kenton y Bill Holman "Stompin´at the Savoy".
Crítica concierto
Esslinger Zeitung Octubre 2000
por Udo Klinner
Globetrotter con el encanto vienés.
Esslingen: Heinz von Hermann Quintett en el Jazzkeller - Una dedicación
conmovedora
Eso hubiese podido salir mal. Frente a un local a medio llenar era
de temer, más allá del revés económico
para los organizadores, que faltase la resonancia tanto para los
músicos como para el público. Pero no se dió
nada de ello. Heinz von Hermann (64), profesional como es, movió
desde un inicio las piezas adecuadas para la dramaturgia necesaria.
El experimentado saxofonista y flautista presentó, en la
simpática manera de hablar vienésa y sin desvergüenza,
a los integrantes de su banda "Jazz Ahead". Uli Langthaler
en el contrabajo y Joris Dudli en la bateria formaban la base rítmica,
Christian Havel (guitarra) y Erwin Schmidt (piano) eran - como se
descubrió rápidamente - los elementos de peso de este
quinteto admirablemente fresco e interesante, perfectamente coordinado.
Ellos dos nacieron el mismo año, ambos son profesores en
escuelas superiores de música en Viena y Klosterneuburg,
han dirigido varios workshops internacionales y ambos han tocado
con grandes. Schmidt con su mezcla de estilos desde Bud Powell hasta
Bill Evans y Christian Havel, tranquilo, con un sonido claro que
se movía entre su indudable modelo Wes Montgomery y un Jim
Hall introvertido. Fue un placer seguir a estos músicos tan
simpáticos. Sin embargo, el tono lo daba Heinz von Hermann,
un globetrotter musical que ya ha tocado con muchas Big Bands. Entonaba
el saxo tenor de una manera limpia, si bien al comienzo algo corto
de aliento, para luego ir convenciendo cada vez más con sus
up-tempos de composiciones propias. Sus baladas en la flauta estaban
llenas de sentimiento - ¿porqué pasa siempre que una
parte del público tiene que conversar a alto volumen en momentos
como estos? Casi conmovedora una dedicación a un amigo fallecido.
El programa: un encantador arreglo en jazz-vals de "Satin doll"
de Ellington, desde "Hadern", un origial, hasta "Third
Floor Richard", una composición de Charles Lloyd, quizá
la mejor interpretación de la velada. Entre ellos, como mencionamos,
siempre piezas propias. Un calipso alegre, un "Old Folks"
coqueto en flauta o el rítmico "Last Friends" lograron
crear de esta manera un encuentro francamente agradable y exquisito.
Heinz von Hermann se despidió de la Webergasse con un amable
cumplido..........
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